Dígale NO a la piratería…
… concretamente, a la piratería de las disqueras que se apropian del talento y del criterio para decidir prácticas de mercadeo completamente arbitrarias y estúpidas, como la de editar conciertos en DVD por la mitad, reservándose las canciones que se quedan afuera a su antojo y albedrío. Y prometiendo “ediciones especiales”, obviamente mucho más caras, que por todo “bonus”, obsequian las canciones faltantes, como si nos estuvieran haciendo un favor, y que para colmo, a dos semanas de la fecha prometida de edición, no aparecen por ningún lado. Me refiero en este caso concreto, al lanzamiento de una de las producciones en directo más esperada del año (junto con la de los Héroes del Silencio, que oh casualidad, va a ser mercadeada de la misma forma): “Dos Pájaros de un Tiro”, del binomio indestructible, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. Presas de un valemadrismo que ya se hizo costumbre, Sony / BMG, las dos disqueras más importantes del mundo (no se podrán levantar cargos por asociación ilícita o cuando menos, inmoral?) anunciaron con bombos y platillos la edición de ese monumento musical para el 4 de diciembre. Parece que en Argentina y España cumplieron (si alguno bloggernauta pudiera en un coment confirmarme o desmentirme, lo agradeceré mucho), pero en México tuvieron que pasar diez días para que la edición “barata” apareciera. Y de la “especial”, nadie sabe nada, porque ni siquiera son capaces de informar a las tiendas, que obviamente cargan con el peso de responder a los impacientes clientes. Claro, no tener en fecha un dvd o un disco no supone o debería suponer una crisis para nadie, pero ofende el irrespeto de siempre con el que se manejan. Sobre todo cuando se toman el atrevimiento de calificar desde una plataforma ética de dudosa congruencia, los antivalores éticos de la piratería. Y dejan un ligero tufo a “avivada” cuando nos hacen suponer que quieren vender el paquete doble, porque obviamente compré la barata, y más obviamente compraré la caja cuando aparezca. Y sonreirán felices, porque sí, me habrán jodido. Y no se vale.
Ojalá, ya que tanto hablan de la “crisis” de la industria, llegue un día en que se deje de pensar como tal de aquello que realmente representa ARTE y ya no se considere en términos de producción a la música como si se tratara de salchichas o condones. Ojalá no falte mucho para que la aldea global que es internet termine con ese vínculo mafioso que existe entre el público y los artistas; que estos últimos se hagan cargo del comercio de su música (como ya hay muchos que lo hacen), para ganar lo que se merecen, y no un dólar por cada veinte que produce un disco o un libro (podríamos tambien hablar de la “industria” editorial, pero ahora me trae encabronado el tema Sabina/Serrat). Y para que el público deje de pagar fortunas por una obra original y monedas por una copia ilegal, y nos encontremos en un justo medio, en donde todos ganen en calidad y facturación, sin tener que pagar la fiesta del derroche que hacen las disqueras con sus corporativos de lujo, sus fiestas, sus ejecutivos que se hacen multimillonarios con el talento ajeno (como el esposo de Thalía, por mencionar al más conocido, que no sabe ni silbar pero resulta que es un “gurú” de la música y dispone de la vida y obra de cientos de artistas), y sus aviones privados. Y que el que quiera echar la mano, maquilando y vendiendo (procesos estos siempre necesarios) que se lleve su sueldo o su lógico porcentaje, y no la parte del león. Claro, para no pecar de insensible, no deja de preocuparme el desempleo. Como bien dice una carta abierta sobre el tema, que acabo de leer: “El día que el director de Fedicine dijo que “se están despidiendo ejecutivos” por culpa de los piratas y que esto es “un drama muy grave”, apenas pude conciliar el sueño. No hay nada que me de más miedo que un montón de ejecutivos caminando sueltos por las calles sin nada con lo que entretenerse.”
Tampoco quieran asustarnos con el 666 de que la música corre peligro. La industria del disco tiene cien años de vida, contra milenios de existencia que acumula la música. ¿Qué disquera necesitó Beethoven? Esta idea es tan estúpida como suponer que la gente va a dejar de pintar si desapareciesen los museos, o de escribir si ya no hubiese librerías…
Gloria a Dios en las alturas, recojamos la basura… y que se la coman ellos. Eso, y que los artistas (y digo artistas, no las marionetas escupidas desde American Idol ú Operación Triunfo) reaccionen y asuman la responsabilidad total de sus obras y la forma de hacerlas públicas.
Yo me sigo quedando con la música.

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