Grammys 2007: Peor que American Idol

Absolutamente de pena la última entrega de los cada vez más decadentes premios Grammys. Lo único rescatable, dentro de la pobrísima transmisión televisiva, fue la intro, con la promocionada reunión de The Police, y el cierre, con los premiados Red Hot Chilli Peppers, aún cuando “Dani California”, la canción de proa de su último y también premiado disco “Stadium Arcadium” no le hace justicia al estilo funky agresivo del grupo, por lo que la actuación del grupo quedó un tanto deslucida considerando lo que pueden hacer los Peppers en vivo. Volviendo a Police, aún cuando a alguna gente no le gustó la probada que nos dieron con “Roxanne”, resultó impecable lo que la banda hizo, pensando que llevan veintitres años sin la gimnasia cotidiana de ensayos y presentaciones. El giro “dubby” que le impusieron a la canción fue acertado e innovador y no alteró la esencia de la canción. Sí creo que Andy Summers podría haberse lucido un poco más en la guitarra, ya que la canción da espacios para eso. Habrá que estar atento a la próxima gira de reunión, que seguramente le heredará a los fans el correspondiente disco y dvd en vivo. Volviendo a los Grammys, los premios en sí no hacen justicia a un año 2006 en donde hubo -más allá de gustos- algunos trabajos importantes y notables. Las grandes ganadoras resultaron las texanas de Dixie Chicks, producto típicamente yanqui que jamás podrá siquiera pretender resonancia internacional alguna, de ahí que muchos se preguntaran con justa razón “¿y estas quienes son?”. Lo preocupante, lo que sigue aportando elementos para comprobar la decadencia de los premios Grammys, es que si uno toma como referencia, por ejemplo, la más respetable página de “reviews” de discos, Metacritic.com -que recopila las crónicas y calificaciones de los principales medios que se ocupan de la industria del disco- verá que el ahora premiadísimo disco de las Chicks -”Taking The Long Way”- aparece con una discreta calificación promedio de 72 puntos sobre 100, teniendo por arriba un lote enorme de obras producidas durante el 2006 y que para la Academia ni siquiera merecieron atención alguna (Tom Waits, Ali Farka, TV On The Radio, Beatles, Yo La Tengo, Arctic Monkeys, Donald Fagen y un larguísimo etcétera). Y algún que otro caso que roza lo ridículo, como en el caso de Bob Dylan, con un disco que para muchos (incluyendo Metacritic) fue EL disco del año -”Modern Times”- y que para la Academia apenas significó dos premios: mejor disco folk (¿realmente lo habrán escuchado? ¿qué tiene de folk ese disco?) y -en el colmo de la incoherencia- mejor interpretación rock, en un disco premiado como el mejor “folk”. Volviendo a las Chicks y siguiendo con el resumen de Metacritic, de las treinta publicaciones más importantes, sólo cuatro las consideraron en su top 10 del año y de esas cuatro, una sola la puso en el 1. Pero bueno, parece, según los medios, que se trató de un acto de reivindicación, ya que las pobres tuvieron que padecer el más grosero oscurantismo de la era Bush al decir hace tres años que les daba verguenza que el ex socio de Bin Laden haya nacido en Texas, al igual que ellas, lo que les valió la hoguera pública patriotera que ahora hipócritamente (con los medios a la cabeza, al igual que en la ocasión anterior) las considera heroínas que se animaron a enfrentar la idiotez de la guerra de Irak. Pero bueno, si se trata de darle un Grammy a cada persona que le mienta y le ha mentado la madre a Bush, a ver de dónde sale tanto bronce.
El resto de la ceremonia se mantuvo dentro de esos pobres niveles. Christina Aguilera con su look retro gritando como nunca para demostrale quién sabe qué a quién sabe quién; Shakira insistiendo por enésima vez con que sus caderas no mienten (y como que ya se le fue el chiste, no ha dejado de repetir el numerito en todas las entregas de premios durante los últimos nueve o diez meses); Tony Bennett y Stevie Wonder, más allá del bien y del mal los dos, cumpliendo con su canción; y un Justin Timberlake, en lo que quizás fue junto Police y los Chilli Peppers el mejor momento de la noche, interpretando un número casi gospel, a años luz de ese bodrio insoportable que fue su sencillo del año pasado “Sexy Back”, y demostrando que quizás -quizás dije- pueda llegar más temprano que tarde a algún lugar importante del panorama musical, en donde la calidad también sea una meta, al margen de los millones de discos vendidos.
A Prince no le alcanzó para nada, pese a su espectacular performance de la semana anterior en el “halftime” del Superbowl, y a Mary J. Blidge le sobró, ya que también cosechó, pese a que al igual que las Chicks (y aún con la ayuda de Bono el año pasado, en el espantoso cover de “One” de U2 que destrozaron a medias), no la conoce nadie fuera de los States.
Conclusión: galardones que fueron excesivamente locales y pobres, concentrados en un puñado de artistas que (con excepcion de los Peppers, también premiados) seguirán siendo ignorados fuera de las fronteras de su país con todo y estatuillas. Una premiación que ya se torna groseramente vasta -ciento ocho categorías es una desmesura, baste decir que “mejor album new Age” fue para Enya y “mejor album reggae” para Ziggy Marley: la pregunta es obvia: ¿quién más podría haberlos ganados? si son los únicos en su género con proyección internacional-. Y para colmo, algunas premios completamente absurdos (tríos ganando en categorías de dúos o lo ya mencionado de Bob Dylan).
En fin, apenas una excusa para ver algo distinto y un par de buenos números musicales un domingo en la noche, cuando no hay nada para ver en la tele. Por suerte, la música de verdad, anda por otros rumbos.
Calificación: +++
Lo Mejor: La presentación de The Police
Lo Peor: Los premios y la redundante actuación de Shakira
Video: The Police interpretando “Roxanne”

Escribe un comentario